Después de terminar la firma de los libros, cansado y agotado de tantos elogios y zalamerías, de las cuales no era muy amigo, se dirigía a su casa, un precioso chalet a las afueras de Madrid ya limitando con Guadalajara. Era un sitio muy tranquilo, donde podía vivir anónimamente…..
Mientras iba en camino, recordó el incidente de la librería, todavía no se explicaba como se había acercado a aquella chica, no era típico de él ese comportamiento, en otro tiempo tal vez, cuando se sentía joven y con ilusiones. Pero esa chica le inspiró una ternura que ya no estaba acostumbrado a sentir. ¡Qué bellos ojos!, ¡cuánta tristeza emanaban!, se notaba que habían dejado hace tiempo de sonreír, en ese momento se le escapo un suspiro. La única explicación que encontraba era que se vio reflejado en el semblante de ella, en esa tristeza que emanaba sin necesidad de hablar. Le trajo a la memoria aquel joven que una vez fue… Pero bueno, no quería que aquellos dolorosos momentos volvieran a su memoria y se concentró en pensar en la próxima historia que pensaba escribir y de repente un brusco frenazo le volvió a la realidad.
Ya en casa por fin, un poco de paz no le vendría nada mal. Le apetecía descansar, olvidarse de todo el bullicio, de sus fans y como no: de Elisa, su editora. Era su editora desde hacía años, desde que él comenzó a escribir, y ciertamente llevaba unos cuantos años haciéndolo… algo así como unos trece años… le parecía mentira que hubiera pasado tanto tiempo desde que tomó la decisión de abrir su corazón a la escritura!!!. En todo momento, Elisa había estado a su lado, le había apoyado y le había amado en secreto… hasta que un día …..
jueves, 18 de septiembre de 2008
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